La influenza es una infección respiratoria que puede causar fiebre, tos, dolor de garganta, dolor muscular y cansancio intenso. Atender los síntomas a tiempo ayuda a reducir el riesgo de complicaciones.
Si presentas síntomas, descansa, toma suficientes líquidos y evita el contacto cercano con otras personas. Usa cubrebocas si necesitas convivir con alguien y permanece en casa hasta que tus síntomas mejoren y lleves al menos 24 horas sin fiebre, sin utilizar medicamentos para bajarla.
**Evita automedicarte:** los antibióticos no combaten la influenza. Un médico determinará si necesitas un antiviral, cuyo beneficio suele ser mayor cuando se inicia durante las primeras 48 horas.
Las embarazadas, los niños pequeños, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas deben buscar valoración médica temprana.
**Acude a urgencias si tienes dificultad para respirar, dolor de pecho, confusión o signos de deshidratación.** También busca atención si mejoras y después la fiebre o la tos regresan con mayor intensidad.
Cuidarte a tiempo también protege a quienes te rodean.